Hannibal: Matrimonio entre el Cielo y el Infierno

REVIEWS 28/05/2019 Por
"El rugido de los leones, el aullido de los lobos, la ira del mar tempestuoso y la espada destructiva son porciones de eternidad demasiado grandes para el ojo humano."
Hannibal 1

"La cabeza, lo Sublime; el corazón, el Pathos; los órganos genitales, la Belleza; los pies manos, la Proporción."

  William Blake 'Matrimonio entre el Cielo y el Infierno' -  Proverbios del Infierno

El gore no suele ser mi género favorito, esta serie no solo marca todas las casillas que tiendo a deplorar, sino que las empala alegremente en una asta de ciervo afilada. Por cada personaje introducido, otro es brutalmente asesinado. Las gargantas se cortan la carne de vaca, los hígados y los pulmones se palpan, se salan y se salpican. Y lo que corre a través de todo esto como una vena es la sangre: se agrupa debajo de cuerpos en gruesos charcos de bermellón oscuro y empaña casi todos los cuadros, un miasma rosa pegajoso de sangre que mancha todo lo que toca. Y toca mucho.


Y, sin embargo, Hannibal, al igual que su carismático homónimo cinematográfico, atrae cuando debe repeler. Hiperstylizado y, a veces, hipnóticamente hermoso, es una pesadilla que se hace pasar por un sueño, la rara historia caníbal que tiene la inteligencia de respaldar su hambre de canre humana. La desesperación puede hacer que los hombres hagan cosas terribles, pero, al parecer, también puede tener el efecto inverso en una red de flaqueos.

La series está dirigida por David Slade. Slade ilumina cada escena como un depósito de cadáveres, todos azules frescos y negros magullados. Pero el verdadero visionario en el trabajo es el productor ejecutivo Bryan Fuller, el patólogo detrás de ésta red de asesinatos oscuros, donde se intenta demostrar que quién está en la cima de la cadena alimentaria es quien gobierna. Fuller ha tenido durante mucho tiempo la reputación de ser el gótico más alegre de Hollywood, pero sus afectaciones tendían a dejarme más fría que uno de sus queridos cadáveres. Pero en Hannibal, ha encontrado su lienzo ideal. Al igual que el propio Dr. Lecter, Fuller es un esteta apasionado que nunca pierde su ingenio ni su precisión, incluso cuando los usa al servicio de cosas monstruosas, y en este punto, rocía sus guiones con momentos de ligereza que brillan en lo lúgubre de la trama en general.

Hannibal 2
La verdadera estrella de la serie no es el doctor oscuro, sino un instructor del FBI llamado Will Graham. Gran parte de la historia de fondo del personaje, que es un perfilador brillante y perturbado, está tomada de la primera novela de Hannibal, de Thomas Harris, Red Dragon, que lo presentó como el protagonista. Pero Fuller, como es su costumbre, duplica la perturbación. Su Graham, interpretado brillantemente por el actor británico Hugh Dancy, está al límite del Asperger, un genio emo que recolecta perros callejeros pero no puede mirar a la gente a los ojos. Sin embargo, cuando cierra los suyos, puede interpretar escenas de crimen en su cabeza, recreando los eventos y empatizando con el asesino. Solo Dancy haría que valga la pena ver la serie.

El hombre que arrastra a Graham a la investigación del Alcaudón de Minnesota, el enfermo asesino que monta en cuernos de alce los cuerpos de las niñas que secuestra y asesina, es el agente del FBI Jack Crawford, interpretado por Laurence Fishburne. Crawford también es responsable de la contratación más peligrosa: un cierto psicoanalista con gusto por la carne humana, aunque nuestro agente del FBI no lo sabe. Como lo retrató el actor danés Mads Mikkelsen,  Lecter tiene la astuta intensidad de Anthony Hopkins, la presencia física necesaria, y el tono de voz hipnotizante. Y esto resulta a largo plazo, ya que la serie establece que Lecter y Graham son colegas antes de que se conviertan en antagonistas. ("Dios no quiera que seamos amigos", Lecter ronronea en un desayuno casero. "No te encuentro tan interesante", responde Graham. "Lo harás", dice Lecter.) Y la idea de dos genios clínicos, asociales atrapado en los extremos opuestos del espectro de la moralidad es fascinante, tanto en teoría como en la forma en que se desarrolla. Graham y Lecter crean ese romance, contienen esa necesidad en sí de amarse, ya que solo se conoce lo que se ama, pero al mismo tiempo, mantienen la imperiosa urgencia de poseerse y de deshacerse del otro, es otra presentación del dualismo de Jano. Conocerse, reconocerse en el otro como espejo, amar lo similar y repeler la oscuridad, que está presente en ambos. Es fascinante ver la forma en que se relacionan estos dos personajes, absorver cada una de sus palabras, ver como ambos son lo divino, pero también encarnan una oscuridad demoníaca y como la aceptan o no. 

Hannibal 3
La relación entre Lecter y Gideon, un asesino un poco más básico que nuestro Hannibal, pero no menos interesante, hay demasiadas escenas excelentes entre ellos, con diálogos que descansan entre lo pertubador y lo cínico, y además resultan impactantes para la vista. 

¿Quién es Hannibal y cómo se convirtió en el monstruo que es?  La serie no nos da una respuesta servida, para eso debemos analizar sus actos, cada una de sus palabras y cómo se mueve en su entorno. Hay mucho de cielo y mucho de infierno en él, y quizás para comprenderlo debemos verlo con la visión empática de Will Graham. 


Hannibal tiene sólo 3 temporadas, si bien fue aplaudida por la crítica especializada no obtuvo la audiencia esperada. Las 3 temporadas están disponibles en Netflix

Yanil Coliva

Genio, millonario, playboy, filántropo...

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