Hellboy: en la búsqueda de una identidad

REVIEWS 11/04/2019 Por
El niño del infierno vuelve una vez más a la pantalla grande, esta vez interpretado por David Harbour, y bajo la dirección de Neil Marshall, sin embargo, Del Toro, quien dirigió las dos versiones previas dejó zapatos muy grandes que llenar.
Hellboy Poster

Por Juan L. Barrios

En este 2019 se cumplirán 15 años desde el estreno de la nostálgica Hellboy, película dirigida por Guillermo del Toro allá por ese lejano 2004, la cual tuvo su secuela en 2008 y a pesar de los rumores de una tercera entrega, esta nunca llegó a concretarse, dejando así las posibilidades de culminar con la saga del niño demonio. Tras idas y venidas, este abril se viene a las salas de cine un reboot de la mano de Neil Marshall, director más conocido en el mundo televisivo, pero quien ya está familiarizado con el mundo de los cómics y los libros, pues ha dirigido capítulos de Game of Thrones, Constantine y Hannibal.

La trama principal, la cual está basada en la miniserie de tres cómics Blood Queen, escrita por el mismo creador del personaje Mike Mignola, cuenta la historia de Nimue (Mila Jovovich) una hechicera de la época medieval, quien fue condenada a estar encerrada por la eternidad, pero ante su vuelta planea gobernar el mundo y liberar a las criaturas mágicas que viven escondidas de los humanos, y Hellboy (David Harbour) deberá enfrentarse a ella y a sí mismo para evitar que el mundo caiga así en un caos sin precedentes.

Hellboy

Lo primero que se puede observar en el largometraje es una constancia de contrastes narrativos en cuanto a la estética y clima que se crean, los cuales terminan confundiendo, siendo que la primer escena, donde nos introducen a la villana Nimue, cuenta con un narrador el cual, debido al tono con el que habla, nos está introduciendo a un universo donde reina lo bizarro, acompañando a las imágenes que vemos en armonía, pues están creando un espacio donde pareciera que nos están diciendo “chicos, lo que van a ver no se lo tomen en serio”, dejando así la siguiente escena para introducirnos a nuestro héroe, Hellboy, con unas primeras tomas y diálogos donde pareciera que la película, no se va a tomar a sí misma en serio abriendo las puertas a una cinta de comedia fuera de lo común como tanto caracterizaría a un filme de Deadpool, pero no es así; pues luego de estas dos introducciones la película deja ese tono humorista/bizarro para dar otro tono completamente diferente, donde vemos una película más “seria”, dejando esta disonancia a lo largo de toda la película, donde pareciera que no pudieron ponerse de acuerdo para hacer una estética que predomine, donde no pudieron encontrar una identidad propia y debieron recurrir a una fórmula de “escena de chiste, escena seria”, sin dejar en claro que es lo que quisieron hacer, como si quisieron mezclar a Deadpool con Batman en una película y dejándolo todo a la personalidad del personaje, sin encontrar una armonía, liderando así a un licuado de escenas donde cada una es diferente a la siguiente.

Hellboy En escaleras

Algo que cabe remarcar, es la forma en la que se introducen algunos personajes, pareciendo más una secuela que un reboot, pues, quienes no leyeron ningún cómic del personaje creado por Mignola, o incluso vieron ninguna de las dos películas del director mexicano, no entenderán quienes son algunos de los personajes que aparecen como si ya hubiesen tenido una introducción previa, individuos que incluso, tendrán un peso importante en la trama.

Más allá de los huecos que se pueden llegar a encontrar, hay uno el cual termina desencajando a la película por completo: el hecho de que todo el tiempo te están haciendo un guiño sobre una próxima secuela, dejando el potencial de esta primera parte reducido a “no contemos esto que podemos usarlo para las pelis que siguen”, dejando así, en el clímax más grande del largometraje, una solución floja, donde podrían haber dejado mucho más y no quisieron.

Hellboy - Ian McShane

Pareciera que no hubo ganas de hacer una película buena, una hecha por amor al personaje o al cómic, sino para recaudar solamente, la cual es una lástima, pues las interpretaciones tanto de Harbour como del resto del elenco son muy buenas, pero ante un guión flojo no hay mucho trabajo que hacer más que esperar a ver que es lo que van a hacer para la segunda parte de una historia que tiene mucho potencial pero no termina de ser explotada al máximo.

Puntaje: 4/10



Dirección: Neil Marshall.
Guión: Mike Mignola, Andrew Cosby, Christopher Golden, Aaron Coleite.
Producción: Lawrence Gordon, Lloyd Levin.
Fotografía: Lorenzo Senatore.
Música: Benjamin Wallfisch.

Montaje: Mark Sanger.
Reparto: David Harbour, Ian McShane, Mila Jovovich.

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