Doctor Sueño: Las expectativas fueron más grandes que la película.

REVIEWS 08 de noviembre de 2019 Por
El director de los originales de Netflix, Gerald's Game y The Haunting of Hill House ya estrenó su adaptación del libro homónimo de King en las salas argentinas.

No quedaban dudas de que Doctor Sueño, siendo una secuela de The Shinning, tendría una vara alta de expectativas, tanto por parte de los fanáticos del famoso novelista Stephen King así como por parte de los fans del aclamado filme del legendario Stanley Kubrick.

Este 7 de noviembre llega a las salas de cine argentinas la película que, según su director, Mike Flanagan, es una secuela directa del libro de 2013, más no una del filme de 1977; película que, recordemos, fue odiada por el propio King, quien declaró que Kubrick no supo contar la historia como el se la imaginó originalmente y acusando al cineasta de no entender cómo funciona el género del terror. Pues, es esta adaptación de la secuela, el mismo director ha dicho que a pesar de no utilizar los hechos de su antecesora como canónicos, no dejaría de hacer referencias a esta; este será un punto para analizar más adelante.

La trama nos narra la continuación de la historia de Danny Torrance (Ewan McGregor) después de los hechos vividos en el Hotel Overlook. Dan, cuenta con poderes psíquicos a los que él llama “resplandor”, poderes que el utiliza para encerrar a los espíritus atormentaron a su familia en el famoso Hotel. Asimismo, el filme retrata el alcoholismo del protagonista, el mismo problema que vivió su padre.

Mientras va avanzando la trama, descubrimos que Dan no es el único con estos poderes, y gracias a este don, Dan logra comunicarse con un Abra Stone (Kyliegh Curran) una niña que descubre su resplandor desde temprana edad y entabla una amistad con el protagonista. A su vez, conocemos a un culto llamado Nudo Verdadero, liderado por Rose la chistera (Rebecca Ferguson) quienes llevan milenios dedicándose a cazar usuarios del resplandor para alimentarse de lo que ellos llaman “vapor” que es lo que, entre otras palabras y dependiendo de cuanto vapor contengan, los hace más habilidosos con sus dones; debido a la cantidad de vapor con la que cuenta Abra, la joven dotada será el próximo objetivo del culto y el deber de Dan será protegerla.

Como ya se ha nombrado antes, puede llegar a ser confuso entender a qué historia estaría respondiendo esta secuela, pues según el director este filme es una secuela del libro de 1977, pero a su vez hay muchas cosas que ligan directamente a la adaptación cinematográfica de 1980, lo inextricable recae en que no se termina de entender este punto. 

Aún así, más allá de eso, es inexorable la comparación entre ambas adaptaciones, pues es más que obvio el hecho de que parte de la campaña publicitaria del largometraje se alimentó indirectamente de su “antecesora”, que tuvo como director y guionista a nada más ni nada menos que el mismo Kubrick, entre otras palabras, Flanagan tenía que pagar derecho de piso y entregar una secuela digna, y por desgracia, no fue así.

El cineasta estadounidense, quien ya había dirigido otra adaptación de King original de Netflix, Gerald's Game (2017) y también creador de la famosa serie de la misma plataforma de streaming The Haunting of Hill House (2018), esta vez deja una dirección que, resumiendo, peca de ser pobre; la puesta de cámara se torna aburrida, pues parece una película de televisión donde no hay presupuesto para el planteo de planos arriesgados, la puesta se reduce al plano y contraplano y alguna que otra secuencia que se siente vacía, y este es uno de los problemas más grandes que se puede tener en una película, que tu forma de contarla se sienta vacía, recordemos que es una obra audiovisual, donde la narrativa tiene que ser tan buena como la forma en la que la cámara te cuenta la historia, por más de que la historia esté bien contada, (cosa que lo está y más allá de que la ficción tenga sus problemas propios de tratar de ser una adaptación “fiel” de la obra original y no deja de ser más que un resumen de 153 minutos) no puede obviarse que la dirección como la dirección de actores es lo que más deja que desear, dejando atrás una de las interpretaciones más pobres por parte de McGregor, quien debería ser la estrella del largometraje, es un personaje de cartón que es inexpresivo en casi toda la película. Por otro lado, las interpretaciones de la joven actriz Kyliegh Curran y Rebecca Ferguson son las más memorables del filme, esta última siendo una gran villana que nos deja incluso con ganas de ver más sobre este personaje.

Entre otras cosas, esta adaptación no cumple con las expectativas que creó, así como tampoco es un desastre cinematográfico y su duración de dos horas y media puede sentirse algo pesada en momentos, de todas formas, es una película disfrutable para ver si te reconoces como un fanático de Stephen King.

Puntuación: 5/10

Dirección: Mike Flanagan.

Guión: Mike Flanagan.

Producción: Trevor Macy. 

Música: The Newton Brothers.

Fotografía: Michael Fimognari. 

Montaje: Ray Lovejoy.

Elenco: Ewan McGregor, Kyliegh Curran, Rebecca Ferguson.

 

 

 

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