'Terminator: Dark Fate' - Crítica

REVIEWS 01 de noviembre de 2019 Por
Sarah Connor y una humana con mejoras cyborg deben proteger a una joven mexicana de un Terminator recién llegado del futuro para aniquilarla.
Terminator Sarah Connor

A pesar de ser la sexta entrega de una franquicia que no ha sido realmente relevante desde la segunda entrega, hace 28 años atrás, Terminator: Dark Fate, dirigida por Tim Miller, surge para rendir homenaje a los protagonistas originales. En una era donde parece que se agotaron los recursos inventivos y se ha dado lugar a la nostalgia sepia que tiñe estos títulos, donde remakes y reboots están a la orden del día, no podemos cargar tintas contra una simpática secuela que se reduce a una guerra territorial entre el presente y el futuro. Tal vez el pasado esté también involucrado. Depende de dónde se mire. 

Dark Fate hace todo lo que está a su alcance para sentirse moderna y actual: va desde su énfasis en ser en gran parte una película de chicas fuertes y elegantes, enfoque en personas de color, fanservice y un muy buen CGI. Sin embargo podríamos decir que Terminator es en cierto sentido atemporal, es una saga donde las personas nunca aprenden de sus errores pero también donde nunca se rinden.

Cuando James Cameron se alejó de su franquicia después del éxito arrollador de su segunda entrega, parecía que la crisis se había evitado. Terminator 2: Judgment Day terminó con Sarah Connor (Linda Hamilton) y su robusto amigo robot ( Arnold Schwarzenegger ) derrotando al robot que fue enviado a través del tiempo para matar a su hijo preadolescente John, un niño destinado a crecer y liderar la resistencia humana en una guerra cataclísmica contra las máquinas. No solo el niño seguía vivo, sino que Cameron incluso sugirió que los esfuerzos de Sarah podrían haber cancelado el apocalipsis por completo; el libre albedrío había obtenido una victoria tentativa sobre el fatalismo, y la promesa de un sombrío mañana se resolvió como la razón más urgente para que la gente luche hoy por un futuro más brillante.

Terminator 1
Más tarde obtuvimos Terminator 3: Rise of the Machines, que tiró por la borda esta idea y John Connor aprendió de mala manera que lo inevitable solo puede retrasarse pero no exterminarse. Pero la gran demoledora que es Hollywood no iba a descansar hasta usufructuar la franquicia como corresponde, ni la victoria de Sarah ni la ausencia de Cameron iban a impedir que la saga se convirtiera en una oscilación entre la necedad y la insensatez.

Dark Fate podría cerrar la puerta definitivamente a la franquicia Terminator, pero cada cuadro sugiere que estaremos atrapados nuevamente en este intercambio de ida y vuelta hasta el fin de los días. La buena noticia es que esta historia continúa donde Terminator 2 quedó, con Sarah y John tratando de disfrutar su tiempo juntos antes que aparezca otro Terminator para matarlos. Y eso es exactamente lo que sucede en la escena de apertura, Sarah baja la guardia y un robot se carga la vida de su hijo. Años más tarde, exactamente en México 2020, una humana mejorada llamada Grace llega desde el futuro. Su misión es proteger a Dani Ramos. Una tarea que se vuelve mucho más complicada cuando aparece un robot asesino Rev-9 para detenerla. 

El Rev-9 es un robot cambiaformas que esconde en sí una estructura de metal líquido que nos recuerda al t-1000, pero que además está equipado de algunas innovaciones ingeniosas, pero que cuenta con mucho menos personalidad que sus predecesores. 

terminator 3
Tras una escena inicial de acción y persecusión, Linda Hamilton hace su aparición junto a un montón de escombros con un lanzacohetes en el hombro y la imagen es impecablemente genial. Lleva peso en su rol de Sarah como 28 y 35 años atrás. Se maneja con soltura, ha estado matando Terminators toda su vida, está definitivamente loca y dolida.

Sin embargo la vuelta de Linda y Arnold a la franquicia, con el respaldo de Cameron y situada como la tercera película de la saga no es suficiente. El guión apesta, no tiene valor real darle a Dani la bandera prometeica y hacerla responsable del futuro de la humanidad porque solo es una mujer y mexicana. La historia intenta ser inclusiva pero es hasta ahí donde lleva su historia. Y de ser una película de chicas fuertes, le terminan entregando la posta al T-800 cuando aparece en pantalla. 

terminator 4
Si nos adentramos en el papel de Arnold, caemos en territorio lleno de spoilers, pero es suficiente decir que él y Linda todavía conservan la química que hizo de las dos primeras películas un éxito. El desarrollo de su papel está escrito de manera un tanto absurda, pero a pesar de la comedia sin gracia, humor para gente mayor, sin duda, es Arnold y cuando lo vemos, es Terminator.

La mayor parte de las escenas de acción son genéricas, el personaje de Davis tiene algunos momentos brillantes que podrían haber sido mayor aprovechados por Cameron si hubiera estado en la silla de director. 

En conclusión, Dark Fate no es brillante, no atrapa del todo su historia y la incongruencia de viajes en el tiempo marea, pero como homenaje a dos películas que marcaron una era en la ciencia ficción es un adecuado cierre para la saga. Entretiene, y si no fuera porque hoy el cine huele a inclusión traída de los pelos, forzando escena tras escena para ser políticamente correcto, cumple su misión.

Puntaje: 6/10


terminator2

Título original: Terminator: Dark Fate
Director: Tim Miller
Actores: Arnold Schwarzenegger, Mackenzie Davis, Edward Furlong, Linda Hamilton, Gabriel Luna y Brett Azar
Países de origen: Estados Unidos y China
Fecha de estreno: 31/10/2019
Distribuidora: Fox

Yanil Coliva

Genio, millonario, playboy, filántropo...

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